El saludo saltarín del perro.

¿A quién no se le ha subido un perro a dos patas para saludarle o te ha manchado de barro o te ha rasgado la camiseta o incluso te ha tirado al suelo y el perro solo quería saludarte? Este es uno de los comportamientos no deseados y más habituales en los perros. Pero ¿Por qué lo hacen?

Los perros saltan a las personas principalmente por dos motivos, el primero es que en muchos casos son los seres humanos los que han ido moldeando y reforzando este comportamiento desde que el perro es cachorro, infinidad de personas cuando los cachorros saltan sobre ellos lo que hacen es acariciarlos y por lo tanto refuerzan esta conducta. El segundo motivo es por que nadie ha empleado el tiempo suficiente para enseñarle al perro como debe presentarse ante las personas, es una carencia educacional básica, la cual puede ser muy divertida y graciosa cuando el perro es cachorro pero con el tiempo se vuelve en una situación desagradable e incluso peligrosa para niños y personas mayores. 


Hay gente que para conseguir que el perro no se suba utilizan un sinfín de técnicas aversivas o punitivas que consisten en poner la rodilla, o estrangular al perro y también el retener al animal cuando se sube cogido de las patas delanteras hasta que se desespera y entonces lo suelta. Yo pienso que es más fácil decirle al perro que haga algo a decirle que no lo haga, por lo tanto lo que habrá que enseñar al perro es a realizar la conducta que deseemos.

En este caso podemos enseñarle a estar sentado en presencia de otras personas, utilizamos una conducta incompatible con la que deseamos eliminar. Esto de denomina contracondicionamiento y es efectivo.

Lo que pasa cuando queremos aplicar bien las técnicas de modificación de conducta, es que debemos recordar que muchas de ellas se basan en aprendizajes previos de otras conductas y estas deben estar correctamente aprendidas.

Para que la técnica del contracondicionamiento funcione, necesitamos apoyarnos de dos ordenes básicas que son el sentado y el tumbado, estas ordenes deben estar perfectas al 100% de lo contrario generaran interferencias en el contracondicionamiento.

Tendremos que trabajar estas órdenes  en los diferentes lugares donde suele recibir a las personas antes de comenzar con el ejercicio mismo de presentación. Una vez consolidado lo anterior es el momento de comenzar con el saludo.

Ponte delante del perro y anímale a subir, gesticula con los brazos, da palmadas en tu pecho o en tu pierna. En cuanto ser suba encima de ti deli  “OH OH (la señal de usencia de refuerzo) y permanece inmóvil y espera. El perro tratara de varias maneras  e intensidades subir pero tras un corto periodo de tiempo se sentará. En cuanto lo haga le felicitaremos con alegría y le premiaremos con una golosina (si el perro tuviera introducido el clicker podríamos capturar mejor la conducta de sentado). Si en este momento vuelve a saltar tienes que permanecer inmóvil y volver al comienzo del ejercicio y si sigue sin sentarse entonces se lo pediríamos.

Tendremos que repetir este ejercicio hasta que quede afianzado, o sea hasta que por mucho que le incite el perro no subirá encima para saludar.

 

La siguiente fase de este ejercicio es conseguir generalizar la conducta que ya demuestra contigo con el resto de la gente. Es el momento de imponer una regla dorada para poder conseguir el objetivo, desde que empezamos a generalizar esta conducta ninguna persona podrá acariciar a nuestro perro si este no tiene las patas en el suelo.


Para desarrollar este ejercicio necesitaremos la colaboración de varias personas, cada persona entrará en casa y realizará el mismo ejercicio de presentación que realizamos anteriormente, la persona entra y le incita a saltar para saludar, cuando lo haga le dará la señal de ausencia de refuerzo: oh, oh y permanecerá inmóvil hasta que se siente. Felicitaciones, caricias y comida por sentarse. Repetirá el ejercicio de 8 a 10 veces. Después de varias repeticiones el perro se sentará en vez de saltar sin necesidad de pedírselo.

Necesitaremos de varios días de trabajo para poder ver unos resultados, a demás deberemos practicar con cada persona que entre a casa. Y cuando hayamos conseguido realizarlo correctamente en casa, es cuando empezaremos a generalizarlo a otros contextos, durante el paseo, cuando vamos a visitar a alguien etc…….

Tenemos siempre que pensar que los perros aprenden pero que posteriormente necesitan generalizar lo aprendido a diferentes entornos y situaciones y solo así estaremos seguros que aquello que ha aprendido le valdrá allá donde valla.

 

Y recuerda que trabajar con tu perro aumenta vuestro vínculo emocional

Publicado el 13-11-2016