La educación del cachorro.

La educación del cachorro

Alberto de la Torre, psicólogo y educador canino
 

Una vez que tenemos el cachorro en casa lo primero que debemos entender son las fases por las que pasa el animal antes de entrar en la edad adulta. Esto nos irá indicando cuando y que enseñar al cachorro. Al igual que los seres humanos, los perros también tienen ligados a su ontogenia diversas etapas mediante las cuales el cachorro va entendiendo el mundo y relacionándose con él.

    

Vamos e enfocarnos a cada una de ellas: 


1. Prenatal

Este período abarca desde la concepción hasta el nacimiento.

En la etapa prenatal el desarrollo fetal está influido por una serie de estímulos como los movimientos viscerales y los diferentes niveles hormonales de su madre. Por el efecto de la exposición a los Rayos X y la utilización de productos químicos y determinados medicamentos con el fin de controlar enfermedades y parásitos.

Durante la gestación es importante asegurar una nutrición apropiada a la madre, así como, procurar que haga ejercicios y proporcionarle los cuidados y calor necesarios para que tenga un buen estado de salud.

Un fuerte estrés en el último tercio de gestación puede dar lugar a un incremento de estados emocionales en los cachorros con la aparición de conductas extremas y una reducción de las capacidades de aprendizaje en la vida posterior.

 

2. Neonatal (0 a 2 semanas)

 Este período abarca desde el nacimiento hasta las dos semanas

 El comportamiento del neonato es una mezcla de patrones de conducta y procesos por los cuales el animal se adapta a las condiciones postnatales que le sirven de preparación para la vida futura. El cachorro se pasa prácticamente todo el tiempo durmiendo (siendo el sueño muy importante para la estabilidad emocional.), el resto lo dedica a alimentarse. Defeca y micciona como reflejo de la estimulación lingual de la madre.

En el comportamiento neonatal se pueden distinguir cuatro etapas:

 

1 Etapa

Coordinación de las posiciones.

2 Etapa

Elevación.

3 Etapa

Deambulación.

4 Etapa

Orientación y respuesta a los estímulos.

 

Desarrollo neurológico:

 Los cachorros, al igual que otros mamíferos, sólo tienen parcialmente desarrollado el cerebro al nacimiento. No ven ni pueden oír y no pueden ponerse en pie, aunque con una buena estimulación maternal suelen ser muy activos tras el alumbramiento.

 Un cachorro recién nacido hace pequeños desplazamientos a gatas alrededor del nido con frecuentes pausas, realizando movimientos exploratorios con la cabeza buscando las mamas de su madre merced al estímulo que supone el lamido que ésta realiza sobre él mismo y sobre sus pezones, proporcionando a los cachorros una vía de entrada olfatoria que les ayudará a descubrir sus primeros alimentos.

 En esta fase NEONATAL es fundamental el contacto físico con la madre.

 Acicalamiento y cuidados aportados por ella, mejorando la digestión, la asimilación, la estabilidad emocional, y el desarrollo del cachorro.

 

 

La falta de efecto maternal trae como resultado

 

 

 

 

-Una menor ganancia de peso.

-Pérdida de resistencia a enfermedades

-Incremento de la mortalidad.

-Disminución de la estabilidad emocional.

 

 

 Por lo tanto es necesario ser conscientes de que la madre y el cachorro forman una unidad funcional que hay que respetar y tratar prioritariamente durante el período de cría.


No obstante es conveniente y aconsejable, a pesar de que para los cachorros pueda suponer algo de estrés, someterlos a bajos niveles de estímulos en las edades tempranas (manejarlos, cambiar de postura, jugar, cambios de temperatura y de luces ambientales, etc.) ya que estas actividades tienen repercusiones beneficiosas en el desarrollo físico y emocional.

Emocionalmente son más estables, resisten mejor el estrés del manejo, son más exploradores, más dominantes y aprenden antes.

   

 3. Transicional o de Transición.(de 2 a 3 semanas)

 En este período de transición se produce en los cachorros una rápida maduración motora y de los sentidos; desarrollando los sentidos de la vista y el oído alrededor de los 14 y 24 días respectivamente.

 Comienzan a explorar e interaccionar entre ellos adquiriendo patrones de movimiento y posturas como estar sentado, en pie o caminando (entre los 15 y 23 días).

 Durante esta etapa comienzan a salir fuera del nido iniciando la defecación y micción autónomos de la madre (aprox. a los 20 - 24 días).

 Comienzan las primeras conductas de juego.

 

4. Socialización (semanas de la 3 a la 12)

 Este período se caracteriza por el establecimiento de las relaciones sociales con otras especies incluido el hombre.

 Es el período más crítico y formativo en la vida de un cachorro de perro, desarrollando con más intensidad la interacción con los otros cachorros de la camada e intensificando el juego, con lo que ponen en práctica todo un repertorio de respuestas sociales.

 Estas relaciones sociales, se establecen hacia las 4-6 semanas de vida.

 Aprendiendo el comportamiento agonístico agrupa: la lucha, confrontación, todas las conductas hostiles, que van desde la amenaza y el combate hasta los patrones de evitación, apaciguamiento, sumisión y/o huida, es decir la dominancia social, la sumisión, la autoestima, patrones de vocalización, asociación y formación de grupos, que influirán en los de caza, conducta sexual y maternal así como en el de territorialidad que aparecen en etapas posteriores, es a través del juego donde comienzan a verse estas conductas adultas.

 La socialización hacia el hombre y el ambiente familiar se establece entre la 6ª y 12ª semanas, produciéndose el principal “apego” entre la 6ª y 8ª semanas.

 El estrés emocional, como el dolor, la soledad o el miedo, facilita el apego al dueño por las recompensas afectivas.

  Los cachorros que no han socializado con el ser humano, nunca serán mansos.

 Es muy importante que los cachorros se relacionen con los niños en esta época, para así evitar accidentes por mordeduras a lo largo de su vida.

 El principal aspecto que hay que recordar en la cría de un cachorro de perro es que “es un animal gregario y como tal tiene definida una jerarquía tanto con otros perros como con los humanos cuando se integra con ellos”.

 Si los cachorros se socializan exclusivamente hacia la gente tendrán problemas para reproducirse, y si sólo son socializados con otros cachorros, privados absolutamente de contacto humano hasta la edad de 14 semanas, serán antisociales con la gente y por tanto difíciles de entrenar.

 La falta de miedo a otras especies derivada de la habituación a otro animal, naturalmente tiene desventajas, pero es mejor para su vida que se habitúen a diferentes especies animales.

 Este importante mecanismo fue investigado por Scott y Fuller (Genetics and the Social Behavior of the Dog 1965-1998) indicando que un cachorro tiene la tendencia a acercarse a personas o a cosas alrededor de las 5 semanas de edad, pero más tarde éste interés declina al aumentar el miedo que la experiencia sobre los nuevos estímulos le reporta.

 Durante esta fase (de la 5 a la 8 semana), aparece el imprinting o impronta, que es el espacio de tiempo que transcurre entre el inicio de la madurez sensorial y la madurez de las estructuras nerviosas que controlan la respuesta del miedo frente a situaciones nuevas. En esta etapa, un cachorro puede ser fácilmente habituarlo a un rango de estímulos para prevenir incómodos temores desarrollados posteriormente.

 Estos estímulos pueden ser: la televisión, una aspiradora, el teléfono, vehículos, etc. o diferentes personas de edades y sexo distintos (Un cartero, un barrendero,  etc.).

 El mejor período para hacerse con un cachorro como animal de compañía es el comprendido entre la 6ª y 12ª semana de edad, ya que parte de una experiencia social básica, está en pleno período de socialización con el ser humano y con capacidad para desarrollar un vínculo social con los humanos.

 

5. Juvenil

 La fase juvenil que comprende desde de los 3 a los 8 meses de edad.

 Aumenta la capacidad motora y las conductas que están limitadas por ella. Entrenamiento de conductas adultas, modelo y fijación progresivas de carácter adulto.

 Es una fase de socialización secundaria donde se desarrolla gradualmente la territorialidad.

 Durante esta fase el dueño debe reforzar su liderazgo sobre los cachorros e incrementar su socialización y sensibilidad para los estímulos que causan temor.

 

6. Adulta

 En los perros se establece entre los 8 a los 12 meses de edad.

 Es la fase de madurez sexual y donde se desarrollan comportamientos de cuidados maternales y de cooperación y protección.

 También se ven incrementadas gradualmente las expresiones de dominancia.

 

 7. Madurez

 Por último la fase de madurez que corresponde a la madurez emocional y se da entre uno y dos años de edad.

 Durante esta fase se da la máxima expresión de dominancia y aparecen cambios adicionales de personalidad comúnmente asociados con el incremento de dominancia.

 Tras conocer las etapas que llevan a un can a la vida adulta se nos hace mucho más sencillo comprender al cachorro y que es lo que se debe enseñar en cada momento.

 Lo primero y más esencial son estos  puntos:

          -Socializarlo con gente y perros: es una de las primeras enseñanzas que debemos aplicar, para que en el futuro el perro tenga la conducta apropiada. Por un lado necesitamos que el perro conozca a la mayor variedad y número de personas (algunos autores piensan que cien es un número aproximado). Tendrá que conocer a gente mayor, a niños a personas que visten de diferente manera y en diversas situaciones. Con relación a los perros debería conocer a tantos como fuera posible y también debería a conocer cachorros como él, esto en un mundo ideal es facilísimo, pero en la realidad tenemos que ser muy conscientes y estar muy comprometidos para realizarlo (no vale que el perro te acompañe a los sitios sino que eres tu el que deberá llevar al perro para que pueda desarrollar su sociabilidad). Los primeros meses de vida del animal nos conllevan bastante tiempo si lo queremos hacer bien.  

          -Enseñarle a inhibir la mordida: el cachorro debe aprender a inhibir el mordisco antes de la decimonovena semana, después de este tiempo es mucho más complicado quye el animal lo aprenda. Es importante que el animal aprenda esta conducta por un muchos motivos, imaginemos que tenemos a un niño jugando por la casa y de repente pisa al perro o se cae sobre él cuando este está mordiendo un hueso, la reacción innata del perro es responder con un gruñido, o huir o morder (está en juego su integridad física), pues bien aunque suceda esto, si se le ha enseñado a inhibir el mordisco, el perro nunca morderá a nadie y en el peor de los casos le marcara pero nunca hundirá sus colmillos en nuestra piel. Otra de las razones por las que en primer lugar debemos enseñarle esto al cachorro es para que mediante el juego, nunca pueda lastimarnos.

        - Acudir al llamado: aunque como cachorro, el animal tenga una gran habilidad para distraerse con cualquier cosa que le llame la atención, debemos trabajar el llamado y practicarlo constante mente (reforzar siempre positivamente cuando viene y se le llama), esto eliminará muchos problemas futuros, para el perro y para los dueños. 

          -Enseñarle a estar sólo en casa: comencemos por comprender que el perro es un animal social por naturaleza y necesita del contacto y tiempo con sus dueños y otras especies. Lo ideal sería no dejar al perro en casa sólo por un periodo superior a las dos horas (siempre se parte de lo ideal aunque sea utópico), pero esto en la sociedad en la que vivimos se convierte en algo cuanto menos sumamente difícil y en muchos casos imposible. Para empezar a enseñar al perro a comportarse en casa cuando no estamos, debemos empezar por controlar el medio (a nadie se le ocurre dejar sólo a un bebe o un niño pequeño por las consecuencias y si le dejamos solo en una habitación empezamos confinándole en un parque de niños), necesitamos enseñarle a estar solo en otra habitación o en un parque que nosotros mismos hallamos diseñado, la cuestión es que nunca le dejaremos acampar a sus anchas para evitar errores en su educación (morder muebles, destrozos varios, orina y heces en cualquier lugar).

  En esa habitación o parquecito dejaremos siempre, agua, juguetes, juguetes masticables su cama y un servicio (papeles de periódicos un trozo de césped artificial). De esta manera estaremos dando al cachorro la posibilidad de no aburrirse y generar conductas que sean más apropiadas en casa. Para realizar este tipo de trabajo hay que hacerlo progresivamente y es conveniente que cuando nos encontremos en casa hagamos que el perro se encuentre en el lugar elegido por lo menos tres veces al día(incrementaremos el tiempo progresivamente), de esta manera asociaremos el parque correctamente y evitaremos comportamientos de ansiedad por separación en un futuro.

       -Enseñarle a realizar sus necesidades: otra parte importante en la educación del cachorro es enseñarle a ir al baño, al principio el animal no puede salir de la casa y es ahí cuando nosotros debemos indicarle donde debe hacer sus necesidades. Los cachorros cuando son pequeños defecan y miccionan con bastante frecuencia, aunque la mayor tasa es a los 10 minutos después de  haber ingerido alimento. Lo que no hacen, es, sus necesidades en su propio cubil a no ser que no tengan otro sitio donde hacerlo, (las madres le enseñan que el cubil siempre está limpio gracias a la supervisión y limpieza por parte de la madre perruna) , debemos crear un servicio para que el animal lo haga. Es tan sencillo como dejarle periódicos dentro de su parquecito, cuando defeque o miccione en ellos, los trasportaremos y dejaremos en el lugar que hayamos destinado para ellos, se lo mostraremos y poco a poco veremos como el cachorro cuando tiene ganas de hacer sus necesidades lo buscará, para aquellos cachorros un poco más difíciles lo que haremos es esperar a que necesite aliviar aguas menores (es fácil dale agua y espera un poco su efecto), entonces cuando lo esté realizando sin decir nada lo cogemos y lo llevamos al sitio indicado y una vez allí lo premiaremos.

 Cuando el perro, pueda salir a la calle, es la hora de que termine de usar el servicio en casa a no ser que nosotros lo queramos mantener por cuestiones particulares (estamos todo el día fuera, problemas físicos de movilidad, etc...)  

 Lo primero que debemos hacer es generar una rutina de salidas, de esta forma será mucho más fácil. Al principio debemos salir a la calle cada tres horas y esperar  a que el animal haga lo que necesite cuando lo esté haciendo le recompensaremos con la voz, caricias o el refuerzo positivo que queramos, lo único que tiene que entender el cachorro es que nos ponemos muy contentos cuando lo hace fuera. Cuando hayamos conseguido que el animal entienda no será necesario que salgamos con tanta frecuencia e iremos reduciendo los paseos hasta llegar a los paseos normales (mínimo tres al día)  pero seguiremos reforzando cuando el animal lo haga fuera de casa hasta conseguir que aparezca el hábito.

 A mi modo de ver, esto es lo  principal y básico que tiene que aprender un cachorro antes de entrar en la edad Juvenil.

Publicado el 27-11-2016