La estimulación en cachorros.

La estimulación en cachorros

 
La estimulación en el cachorro mejora las habilidades para el afrontamiento de la vida cotidiana en el perro adultoLas primeras experiencias en la vida de un cachorro son básicas en el comportamiento posterior. Esto implica que un cachorro sin experiencias tempranas privado de ellas de forma artificial, será incapaz de tener un comportamiento normal. (Ardila 1980), por lo que se debe proveer al cachorro de un ambiente, que permita el desarrollo de las capacidades físicas y sensoriales requeridas para la vida cotidiana.
 
  El proceso para la estimulación en cachorros puede comenzar alrededor de las 7 semanas y llevarlo hasta los 6 meses de vida del cachorro.
En este tiempo se realiza la impronta con el guía, la estimulación natural del uso y temprano desarrollo del olfato, el ejercicio físico racional y multiforme, la solución autónoma de problemas, el juego, la socialización intra e interespecífica, y la tolerancia gradual de ambientes y situaciones moderadamente estresantes.  

 
 
El juego. Esta es la palabra clave para la etapa de preparación, el juego desempeña un papel muy importante dentro del aprendizaje ya que es por medio de este que los jóvenes animales desarrollan las habilidades necesarias para desempeñarse en la vida adulta, es una forma activa de aprender.
En el futuro, el sujeto se encontrará en medios ricos en estímulos, las ciudades son escandalosamente ruidosas y artificiales los pisos son de todos los tamaños, los vehículos, los semáforos, las personas corriendo, etc..
 
El cachorro desarrolla su visión del mundo que lo rodea, registrando todo lo que en este tiempo percibe como positivo como algo normal. De esta manera, el perro se va formando un sistema de referencias mediante el cual puede evaluar o comparar nuevas situaciones que se le presentan en su vida posterior. Para construirse un buen sistema de referencias el cachorro tiene que vivir las experiencias correspondientes.
 
El proceso de desensibilización es clave para las habilidades futuras, este proceso se puede iniciar tempranamente en el cachorro alrededor de las 6 semanas cuando aún se encuentra con su madre y busca poder ir introduciendo al futuro perro en pequeñas condiciones similares a las que tendrá en el nuevo hogar.
Estos factores que se le suministraran en su desarrollo incrementaran su tolerancia a los mismos además de su confianza. Generaran un perro más estable, con menos tendencias a los miedos o las agresiones, una mayor facilidad para superar obstáculos, una mayor tolerancia al ruido, y una mejor capacidad de utilización de su olfato.
El trabajo con estos cachorros debe ser con un aumento gradual de los estímulos, en combinación con el juego agradable durante la permanencia de estos, sin exceder los tiempos de exposición, trabajando entre 5 a 10 minutos, una o dos veces por día como máximo.
 
Tendremos que estimular las habilidades motrices, como por ejemplo en superficies urbanas, trabajar sobre terrenos irregulares e inestables, es preciso que el perro pueda saltar, tantear, mantener el equilibrio, arrastrarse. Recordando que estamos hablando de un cachorro, se realizarán aproximaciones sucesivas, pasando por terrenos de complejidad gradual que poco a poco y como algo normal, exigir esas habilidades de manera espontánea, en medio de ejercicios atractivos para el cachorro
 
En la séptima semana los cachorros se familiarizan con los lugares y su entorno, estos por lo general son superficies con uno o dos tipos de textura. Estas texturas casi siempre son pasto y un piso liso en la mayoría de los casos planos, haciendo que nuestros cachorros crezcan durante la etapa de familiarización con su entorno sin más texturas, como barro, plástico, metal, papel, madera, cartón, superficies rugosas, que producen ruido al ser pisados o que se encuentren en algún grado de inclinación, produciendo que se invierta mucho tiempo en estimulación durante la edad adulta acostumbrando al perro a diferentes superficies, por lo tanto, si estas estimulaciones se realizan a temprana edad del cachorro podemos tener un perro más seguro, en cualquier tipo de suelo.
 
 
Al cachorro se le estimula a caminar por superficies con diversidad de formas y texturas; empezando con papel, luego este mismo papel se arruga a fin de que encuentre una textura diferente y ruido al pasar; posteriormente se coloca encima del papel un plástico que producirá más ruido y aumentará la deformidad del piso, el siguiente paso será colocar una superficie con una buena irregularidad, como con los cartones de los huevos. De esta manera el perro adulto no tendrá temor al enfrentarse a diversos suelos.
 
El estímulo sonoro para algunos perros no tiene importancia, pero otros son muy sensibles a determinados ruidos, sobre todo a las detonaciones y las sirenas,por esto la ejecución de estímulos sonoros para los perros se debe realizar de forma gradual tanto en intensidad, como duración y tipo de ruido.
 
La estimulación de los cachorros se puede iniciar alrededor de la semana 6 procurando ruidos de diferentes tonalidades como graves y agudos, pero todos con una intensidad baja, luego de haber logrado familiarizar al cachorro con estos sonidos y notar que no se molesta o les pone atención mientras se encuentra jugando animosamente, se puede decidir subir la intensidad, luego de repetir este proceso algunas veces y notar que el cachorro no se interesa en estos sonidos se podrá introducir ruidos súbitos de baja intensidad y posteriormente se introducirán ruidos de alta intensidad, siempre se procurará que los cachorros se sientan a gusto durante la producción del ruido y que le presten la menor atención durante la ejecución del mismo, para finalizar se utilizan diversos equipos encendidos iniciando en la propia casa con la aspiradora, la licuadora y electrodomésticos similares
 
 
Los seres vivos son otro factor con el que interactúan los perros en su vida diaria por el simple hecho de existir. El período de socialización es el tiempo en el cual el animal presenta una mayor sensibilidad y durante el cual ciertos hechos o sucesos influirán en forma más intensa en su comportamiento, durante la adultez, que si ocurrieran antes o después de esta fase. (Bateson, 1979 en conciencia-animal.)
 
La socialización se inicia en el perro más o menos, a las 3 semanas de edad cuando sus capacidades neurosensibles y motoras están lo suficientemente desarrolladas como para interactuar con el medio que lo rodea.
El período de socialización finaliza, dependiendo de la raza y de diferencias individuales, al cumplir el perro los 3 a 3½ meses de edad. (Freedman, King and Elliot, 1961, en conciencia-animal.)
Por eso es tan importante exponer al cachorro a diversos animales, a más perros durante esta etapa. Pues por ejemplo, con el juego social con los miembros de su camada, el cachorro aprende a entender y emplear signos de comunicación congénitos. Las interacciones con los adultos miembros del grupo le enseñan al cachorro como interactuar con el mismo. Sin embargo, nuestros perros no sólo tienen que conocer y aprender a tratar con su propia especie sino que también con otras especies, especialmente con el hombre y sus diversas formas de vestir.
 
Por lo que iniciaremos permitiéndole al cachorro explorar todo lo que él quiera en un ambiente controlado que no represente peligro y en el cual entre en contacto niños, adultos, ancianos y otros perros de su misma edad y tamaño.
El siguiente paso es brindarle seres de otra especie, pero más pequeños como los que podría encontrar en una caminata por una pradera y en la cual se le puede permitir que explore todo lo que quiera, pero limitándolo sobre aquellos seres que le puedan causar daño o a los que el pueda causarles daño. Por ultimo lo introduciremos a respetar los animales más grandes para lo que podemos utilizar una granja en la que se pueden encontrar vacas, caballos, etc. Y actuaremos permitiendo que explore lo que quiera, pero impidiéndole que se acerque a estos animales.
 
Alberto de la Torre
Psicólogo canino
 
 
Bibliografía
ARDILA R, 1980. Psicología del aprendizaje. Siglo veintiuno editores s.a. México.
POZUELOS A. Etología Aplicada (4): Mi querido adolescente
SMITH, P.K. (1982). human Does play matter? Functional and evolutionary aspects of animal and play. Behavioral and Brain Sciences, 5: 139-184
Daniel Orlando Viuche Álvarez Diana Angélica Guerrero Higuera .La Importancia de la estimulación temprana ante estímulos aversivos en los cachorros aspirantes a perros de búsqueda.

 

Publicado el 27-11-2016