Elegir una buena residencia.

Elegir una buena residencia

Alberto de la Torre, psicólogo y educador canino
 
 

Llegan las vacaciones y con ellas la preocupación de las familias que no pueden llevarse a su perro con ellos. ¿Dónde dejar a tu compañero?

Lo mejor sería que se pudiera quedar con un familiar o un amigo de confianza, al que ya conozca y con el que tenga una buena relación. También lo podemos dejar a cargo de un canguro perruno en nuestro domicilio. Si eso no es posible, sólo te queda elegir una residencia canina. 

 

Antes de dejar a tu perro en una residencia, visita sus instalaciones y asegúrate de:

1. Lo primero de todo y más importante es preguntar si la residencia tiene núcleo zoológico. Es una licencia obligatoria para todas las residencias caninas que nos asegura que es legal. Si no dispone de núcleo zoológico, es totalmente ilegal. 

 

2. Las jaulas deben ser individualesde manera que no haya nunca dos perros en la misma jaula para evitar posibles peleas o incidentes, a no ser que sean dos perros del mismo propietario, en este caso se harán compañía.

Deben permitir una buena ventilación y un buen cambio de aire.

Deben contar con calefacción (en vacaciones de invierno)

El tamaño de las jaulas debe ser de 5 ó 6 m2 como mínimo para que el perro tenga espacio suficiente para poder moverse con comodidad. Si tienes 2 perros y quieres que estén juntos, entonces las jaulas deben ser más grandes. Debe haber sombra, sobre todo en verano. 

Observa las condiciones de limpieza de las jaulas y de las instalaciones en general. Pregunta cuantas veces las limpian al día y si utilizan algún tipo de desinfectante o sólo agua con detergente. Observa si los suelos son porosos o bien están alicatados convenientemente para facilitar su limpieza y desinfección.

 

3. Pregunta cuantas veces le pondrán de comer a tu perro y cuántas veces le cambiarán el agua al día. Tu perro debe disponer siempre de agua fresca.

 

4. Indica el carácter de tu mascota a los responsables de la residencia: su relación con las personas, con otros perros (con machos y con hembras), sus costumbres de juego, de actividad, etc. Cuanto más completa sea tu descripción más fácil será para los cuidadores darle un trato adecuado a su estancia.

 

5. La residencia debe tener un terreno exterior donde le perro pueda salir a pasear. Pregunta cuántas veces saldrá a pasear al día y los horarios a los que saldrá. Los patios deben tener algunas sombras y en algunas encontraremos también alguna piscina canina. Pregunta también cuánto tiempo durará cada paseo y si paseará o jugará con otros perros y si los agruparán por tamaños. 

 

6. Hay que saber si existe vigilancia permanente o sólo durante el día. Si hay personal encargado de la vigilancia o se hace mediante cámaras de seguridad. Siempre deberá haber alguien en la residencia, muchos dueños de estas viven en las mismas. Las residencias caninas más modernas tienen webcams en las que el dueño puede ver a su perro a través de internet, con un acceso privado, bien en un ordenador, en un móvil.   

 

7. Infórmate de si el personal que trabaja en la residencia tiene experiencia y conocimientos sobre perros en general y sobre comportamiento canino en especial, es decir, si se trata de personal cualificado.

 

8. Comprueba la actitud de los animales alojados en la residencia.

 

9. Pregunta que ocurriría si tu perro se pone enfermo. ¿Qué veterinario lo visitaría? ¿está cerca de la residencia? ¿atiende urgencias las 24 horas festivos incluidos?

 

10. Deja un teléfono de contacto y procura contar con un familiar o amigo que pueda acudir a la residencia si sucede algo.

 

11.No te fíes del precio, aunque teóricamente, los precios más elevados son signo de más calidad, no siempre es así.

 

Qué debes llevar a la residencia cuando dejes a tu perro 

Deberás llevar la cartilla de vacunaciones al día sellada por el veterinario y el nº de chip correspondiente. 

Si se está medicando por algo, debes avisar y llevar su medicación con las pautas y horarios escritos.

Un collar antiparasitario o bien haberle puesto una pipeta. 

Su cama y sus juguetes preferidos para que no se sienta extraño y tenga olores familiares con él.

Su pienso (es mejor no cambiar la alimentación esos días). 

 

Debes saber que en las residencias caninas no se admiten perros con enfermedades infecciosas y que   podrían pedirte un certificado de tu veterinario conforme tu perro no padece ninguna.

 

Las mejores residencias caninas tienen un servicio especial para cachorros, perros ancianos o de post-operatorio. Son residencias con personal especializado que realizan un trato especial para esos casos.

 

La adaptación de tu perro  

Si no has dejado nunca a tu perro en una residencia, debes tener en cuenta que necesitará unos días de adaptación. Hay perros que se adaptan muy rápidamente, pero otros tardan más. En el periodo de adaptación pueden no querer comer, ni jugar, ni salir a pasear. Para evitar eso, sería conveniente que lo llevaras a la residencia algunas veces antes de irte.  

Hay residencias que tienen servicio de guardería, sería conveniente que lo usaras para la adaptación de tu perro. Lo deberías dejar unas horas o medio día para que se adaptase. Luego puedes dejarlo varios días con sus noches o un fin de semana entero y así estaría más preparado para cuando tengas que dejarlo más tiempo en vacaciones. 

Piensa que los perros se estresan con facilidad y un cambio y una separación de la familia por cierto tiempo, son cosas que generan mucho estrés en un perro. Si haces una adaptación progresiva y ya conoce el lugar y tiene experiencias positivas en él, cuando te vayas de vacaciones se quedará mucho más tranquilo porqué ya conoce el sitio 

 

 

 

Desde DogEduca les deseamos unas felices vacaciones y a poder ser unas perrunas vacaciones. 

Publicado el 27-11-2016